Inicio

LAS ULCERAS POR ESTASIS VENOSO

Las ulceras por hipertension venosa constituyen el mayor porcentaje (entre el 75% y el 90%) de entre el total de las vasculares.

Por su alta incidencia (entre le 2% y el 3% de la poblacion) sus cuidados, constituyen según algunos estudios el 50% del tiempo total de enfermería en atención primaria.

La cronicidad y la recidiva son sus caracteristicas clinicas mas relevantes, la mitad permanecen abiertas por encima de los nueve meses, un 20% lo estan hasta los dos años, y un 10% hasta los cinco, recidivando un tercio de la inicialmente cicatrizadas dentro de los doce meses siguientes a su curacion.

Generalmente son bien tratadas en su mayoria en el ambito ambulatorio, aunque existen unos criterios de empeoramiento que hacen necesario la consulta o ingreso hospitalario:

+ Ulceras muy extensas, por encima de los 10 o 12 cm., con gran perdida de sustancia.
+ Presencia de edema importante. + Signos de infeccion regional, linfangitis o celulitis.
+ Dolor excesivo.

Es fundamental la realización de una exhaustiva historia del enfermo, que investigue sobre todo los antecedentes personales , laborales y los factores de riesgo asociados.

Siempre debe realizarse un estudio completo mediante Eco-Doppler para valorar la posibilidad de realizar un tratamiento quirúrgico (flebectomia, ligadura de perforante o escleroterapia), el cual va a corregir la hipertension venosa.

Como medidas generales:
1. Tratar factores de riesgo.
2. Tratar el dolor si existe.
3. Insistir en las medidas posturales, hacer reposo varias horas al día con los miembros elevados, dar paseos diarios, o evitar estar demasiado tiempo de pie sin moverse.
4. Primordial el uso de la contención elastica, aún con ulceras activas, para favorecer el retorno venoso.

Como medidas locales:
1. Administrar analgésicos prescritos previos a la cura si la ulcera fuera dolorosa.
2. Retirar con suavidad los vendajes, humedeciéndolos previamente si son de gasa.
3. Limpiar la ulcera con suero fisiológico, eliminando todo resto de exudado.
4. Promover la eliminación de tejidos necróticos con desbridamiento quirúrgico, enzimático o autolítico.
5. Si hay signos de infección, tomar cultivo, suministrar antibiótico sistémico, cambiar el apósito con regularidad, hasta la desaparición de los signos clínicos de infección. No usar cura oclusiva. Aplicar apósito bactericida con plata.
6. En caso de exudado, usar apositos absorbentes, como los de alginato calcico, los de hidrofibra de hidrocoloide o las mallas de carbón y plata, y si es posible la cura con apósitos semioclusivos aplicaremos el adecuado, dentro de la gama de apósitos hidroactivos (hidrocoloides, espumas, etc) al nivel de exudado, vigilando posibles signos de maceración local. No se usarán apósitos con adhesivo si la piel perilesional está afectada.
7. Una vez que el lecho ulceral presente tejido sano, usar un aposito hidrocoloide o una espuma polimérica y cambiarlo solo cuando sea necesario.
8. Procurar la higiene y proteccion usando emulsiones cutáneas hidratantes en la piel perilesional y zonas atroficas.
9. No abusar de productos sensibilizantes como corticoides topicos, aunque en caso de eccemas amplios puede ser necesario usarlos algun tiempo. El prurito local debe ser tratado de forma sistemica para evitar el rascado.
10. Tratar y evitar el edema. Eccema de contacto alérgico e irritativo: * Ante un eccema inducido bien por algún preparado aplicado externamente, o bien por la propia secreción de la herida, se debe aplicar un tratamiento a corto plazo con esteroides locales. Dependiendo del grado del eccema, es más efectivo el tratamiento con un esteroide potente, de clase 3 o 4, durante un corto periodo de tiempo, que el uso de un preparado de baja potencia durante largos periodos.

La base del preparado se elegirá en función del grado de humedad de la herida y de la sensibilización del paciente.


* El tratamiento local debe ser hipoalergénico y tener en consideración una posible sensibilización.

Fuerza de la evidencia = C Baño *

Se puede aprovechar el cambio de vendajes para el lavado de la pierna, p.e con un jabón suave de uso sanitario, que mantiene la piel flexible y produce al paciente una agradable sensación de frescor.

* Los vendajes interactivos autoadhesivos presentan la gran ventaja de permitir el baño o ducha tras retirar el vendaje compresivo.

* Los vendajes interactivos autoadhesivos mejoran el comfort del paciente y le permiten ducharse. Fuerza de la evidencia = C